ARI PALUCH

convertirnos en el viento detrás de las alas del otro

Por Valentina Caffaratti

arifoto2Tras una consagrada carrera en los medios, el reconocido periodista Ari Paluch, inició en 1996 su programa de actualidad La Batidora, que en 1999 pasó a llamarse El Exprimidor. Ciclo radial que continúa al aire y ha sido distinguido con seis Martín Fierro, un Premio Clarín y varios Broadcasting. De este segmento surgió la sección que dio nombre a su primer libro: Combustible espiritual que fue un éxito rotundo, vendió más de 200.000 ejemplares. Luego sumó Combustible espiritual 2, Corriéndose al interior y La cuenta progresiva, logrando de esta manera un gran reconocimiento como difusor espiritual en la Argentina, España, México, Brasil y Uruguay.

Hoy, muchas parejas conviven antes de casarse o incluso no se casan. ¿Qué opinás al respecto?

No está mal esa secuencia de convivir previo al casamiento. Yo creo que esto representa una gran ventaja que nuestros padres y abuelos no tuvieron. Ellos recién se mudaban juntos cuando se casaban. Tal vez si hubiesen tenido la posibilidad de convivir previo al matrimonio se habrían evitado un montón de situaciones traumáticas.

¿Crees que esto le quita espacio al matrimonio?

No, porque aporta un valor adicional. El matrimonio es un compromiso magnifico entre dos personas que deciden ratificar, aunque no sea imprescindible, que se aman yendo más allá de cuestiones sentimentales. Se comprometen ante una institución. Además, es una celebración de que dos almas gemelas se encontraron. Eso es genial. Y una muestra de amor de ambos muy interesante, porque en la vida podés estar con mucha gente, pero casarte te casas con pocas.

¿Cuál es el combustible espiritual de una pareja?

Además de que, obviamente, tiene que haber química, amor y pasión, poder desarrollar el potencial del otro es el verdadero combustible de la pareja. Debemos convertirnos en el viento detrás de las alas del otro. Una de las mayores muestras de amor es ayudar a tu pareja a que desarrolle su potencial. Porque detrás de un gran hombre o mujer, no debe haber una gran persona sino alguien que colabore con tus sueños.

…en la vida podés estar con mucha gente, pero casarte te casas con pocas.”

IMG_0769¿Qué atenta contra este combustible?

Los celos sin duda. Juegan un rol horrible en los matrimonios. El celo lógico es aceptable,  pero el patológico, producto de la inseguridad y de la posesión sobre el otro, hace que la otra persona sea en función tuya y no pueda ser quien realmente es.

¿Crees que hay fórmulas para lograr un matrimonio “hasta que la muerte los separe”?

No, yo creo que las plantas se riegan todos los días. Siempre hay que tratar de amar al otro, tratar de no sofocarlo ni asfixiarlo, darse libertad para que en el reencuentro puedan volver a florecer como personas que se aman y respetan. Debemos tratar siempre de estar bien para el otro, intentar ser lo más atractivo posible, lo más sexy, y colaborador.

¿Cómo crees que se resiste el paso del tiempo en pareja?

Después de varios años, los matrimonios empiezan a tener sus códigos, y nacen pequeños acuerdos tácitos que se van renovando cotidianamente. Y de repente un día te morís y decís: “Viví con esa persona toda la vida y estuvo muy bueno”.

¿Cuáles son los grandes “NO” en un matrimonio?

La vida tiene riesgos y los matrimonios también. Los mayores riesgos son las personas posesivas y celosas, la violencia de género, la envidia y la manipulación. Y, por supuesto, todas las parejas corren peligro de que uno de los dos mire a otra persona. Ahí entran en juego las fantasías, que son algo muy delicado porque representan una puerta abierta. Y con esto no me mal interpreten, está bárbaro tener fantasías pero, si estás en pareja, controlalas para que no se concreten.

En tu libro la Cuenta progresiva, comentás que no debemos buscar la paz afuera sino en nuestro interior. ¿Crees que la pareja puede aportar su porción de paz o de intranquilidad?

Por supuesto que sí, el entorno define muchísimo. Yo conozco personas que han escogido parejas que han sido un gran obstáculo en su vida y no un impulso. Pero siempre la elección es de uno. Hay mucho de nosotros en la decisión que tomamos de elegir a una persona con determinadas cualidades. 

Siempre hay que tratar de amar al otro, tratar de no sofocarlo ni asfixiarlo, darse libertad para que en el reencuentro puedan volver a florecer como personas que se aman y respetan

¿Por qué crees que hoy en día tantas parejas se separan?

Primero porque pueden, hoy no está mal visto, hay alternativas. La gente vive con menos miedo, socialmente se pueden adaptar bien y muchas personas ven que lo mejor en su vida llega después de separarse.

¿Cuáles son entonces los causantes de divorcio?

En la actualidad, una razón de divorcio puede ser que la pareja fracase, no hay obligación de resistir en un intento vano. Siempre una separación es vivida como un fracaso, pero a diferencia de lo que pasaba años atrás, es un fracaso que puede llevar a un éxito.

¿Crees que hay mucho de lo que vos llamás “querer tener razón en vez de paz”?

Claro, no es bueno perder energía en la necesidad de ganar un conflicto. Todos queremos tener razón pero llega un momento en que hay que entender que la posición del otro es respetable y está condicionada por sus prejuicios y pensamientos.

¿Por qué te parece que a las personas que fallan en un matrimonio les cuesta darse la oportunidad de volver a casarse?

Creo que no hay que tener miedo de casarse de nuevo si uno se volvió a enamorar. Eso sí, no te vuelvas a casar cometiendo los mismos errores de la primera vez. Si te casaste sin estar enamorado, por interés o porque no tuviste carácter para decirle que no a la otra persona, eso sería un error. Volver a casarse enamorado nunca es un error.

“…los matrimonios empiezan a tener sus códigos,

y nacen pequeños acuerdos tácitos que se van renovando cotidianamente.”