INÉS BADIOLA Y GUELLERMO CASET

Por Cecilia Ferrero

En el año 2012, Inés Duggan, la consagrada diseñadora de vestidos de novia, diseñó uno de los vestidos más importantes de su vida, el de su nieta Inés Badiola. Según Inés “es mas fácil hacerle el vestido a alguien que uno conoce desde el primer día, además compartir el gusto hace que el trabajo sea en conjunto. Por otro lado, la experiencia da una gran tranquilidad porque uno sabe como lograr lo mejor”. La ceremonia se realizó en la iglesia Nuestra Señora del Carmen en Lobos, y la fiesta en el Club Santa María de Lobos.

Inés Badiola entra a la iglesia del brazo de su padre, su familia y amigos la esperan para compartir ese momento lleno de alegría y felicidad. El vestido es un diseño hippie chic realizado con materiales antiguos y muy significativos, todos pequeños tesoros que Inés Duggan reconoce haber tenido coleccionados. Un vestido realizado en tul de seda natural y encaje de Bruselas, bordado a mano con mostacillas de cristal, metal plata y strasses. Uno de los detalles más notables fue un ramo de flores bordado en seda natural que perteneció a su tatarabuela, joya restaurada y aplicada en el escote de la espalda. Cada paso, cada decisión, fue tomada en conjunto y con alegría entre las dos, fue un proceso donde el disfrute fue lo principal y las emociones estuvieron a flor de piel. “Cuando vi a Inés entrar a la iglesia sentí una gran emoción. Me pareció que estaba divina, era un sueño, estaba feliz y radiante”. El casamiento fue organizado por Bárbara Diez. La celebración tuvo lugar en el club Santa María de la ciudad de Lobos. Institución fundada por la familia del novio; Guillermo Caset. Una carpa unida al Club House, con decoración en blanco nupcial creó un ambiente fresco y natural. El maquillaje y el peinado estuvo a cargo de Maik Anzoátegui. “Mi deseo para Inés y Guillermo es que sean muy felices y tengan una linda y larga vida juntos”.

Photos: Estudio Luchia Puig