F.P.

“Prendas para una mujer sin adornos”

Por Valentina Caffaratti

Jóvenes, frescas y verborrágicas, Paloma Cepeda, hija de la ex modelo Mariana Arias, y Francisca López León, son las creadoras de la marca F.P. Pasean con naturalidad por diferentes temas, una completa la frase de la otra, se miran y ríen a carcajadas. Disfrutan. Desde que se conocieron en la Universidad de Palermo, cursando Diseño de Indumentaria, soñaban con fundar una marca juntas, por eso, apenas surgió la oportunidad , no dudaron en llevar adelante el proyecto.

Si recorremos los percheros del showroom de Barracas encontramos prendas que se destacan por la calidad de sus materiales y la rigurosidad de su confección. Detalles exquisitos, como pespunteados a mano en los tapados, nos remiten a una idea poco común en estos días: prendas duraderas que no pierden vigencia. Colores pasteles, y los clásicos blanco y negro, forman parte de la paleta elegida. Todo combinado con zapatos masculinos.

Las mujeres que eligen vestirse con F.P. saben que lucir diferentes a todas las demás no es un error sino la clave de su éxito. Saben que la sensualidad no pasa por mostrar tanto, sino mostrarlo bien.

¿Cómo definen a F.P.?

Francisca: La definimos como una marca de ropa cuyo mayor objetivo es resaltar la belleza de la mujer mostrándola tal como es, sin la necesidad de aquellos adornos que muchas veces las mantienen escondidas. Lo más importante para nosotras, es que la ropa no lleve a la mujer, sino que la mujer lleve la ropa.

Paloma: Para lograr eso los materiales que utilizamos son verdaderos protagonistas porque nos permiten resaltar a la mujer. Muchas veces encontramos una buena tela y se convierte en nuestro punto de partida.

¿Les cuesta conseguir en Argentina los géneros que necesitan?

Paloma: Realmente hacemos malabares. Vamos de un lado a otro buscando nuevos proveedores. Muchas veces pasa que encontramos una tela que nos gusta, pero solo hay determinados colores, entonces vamos completando con otra.

¿Cómo es el proceso de diseño?

Paloma: Dibujamos las dos, pero nos funciona mejor ir probando espontáneamente la tela sobre el cuerpo. Cuando llenamos el maniquí con alfileres salen grandes cosas.

Francisca: Una vez hecho el diseño hacemos la moldería y, a veces, cortamos, según el tiempo que dispongamos.

¿Quién se encarga de la costura?

Francisca: Trabajamos con tres modistas que nos gustan mucho y un sastre. Más adelante queremos armar nuestro propio tallercito. Pero por ahora así estamos bien.

¿No prefieren delegar a un taller externo?

Paloma: No, porque no es nuestra esencia mandar trabajos a un taller donde se hacen muchísimas prendas seriadas. Nosotras hacemos piezas únicas, incluso si prestas atención a los sacos te vas a dar cuenta que las terminaciones son a mano.

Francisca: Tenemos pensado el día de mañana hacer en más cantidad ciertas prendas, como las camisas, por ejemplo, pero nunca algo masivo.

¿Por qué el gran NO a la masividad?

Francisca: Porque no forma parte de nuestra propuesta. Nosotras queremos diseñar, y obviamente deseamos que nos vaya bien, y ganar plata, pero jamás vendernos por vender más.

Paloma: Desde el momento que uno toma la decisión de ubicarse en un lugar, debe ser coherente con eso y siempre la gente agradece que uno se mantenga firme en su posición.

Se podría decir que su diseño es sincero con los valores de fabricación que profesan…

Paloma: Exacto, ante todo ofrecemos un producto sincero. Nuestras prendas son muy sinceras. A nosotras nos gusta vender un vestido que sabemos que a la persona que se encargó de coserlo le gustó el género, supo manejarlo, disfrutó de lo que estaba haciendo, nos quiere a nosotras y nosotras a ella. Nos gusta trabajar de esa manera.

Francisca: Claro, nuestra ropa responde a un concepto y eso conlleva una responsabilidad. Cuando escuchamos noticias lamentables de talleres, no lo podemos creer. Para que te des una idea, nuestras modistas y sastre van a nuestro desfile. Nos llevamos bárbaro.

Paloma, sospecho que esta coherencia de la que hablan habrá afectado a tu carrera de modelo…

Paloma: Si, un montón. Primero por los tiempos, el modelaje es una carrera muy demandante y se me complicaba. Segundo porque no me hacía sentir cómoda estar en traje de baño haciendo una nota y al mismo tiempo estar vendiendo mi marca de ropa que tiene una esencia tan distinta.

Así que decidí relegar un poco el modelaje, fue una decisión difícil de tomar, pero fue para elegir el diseño, un proyecto que me hace mucho más feliz. Hoy me identifico más como diseñadora que como modelo. Igual sigo trabajando en el modelaje, pero soy más selectiva, tomo solo cosas que son coherentes con mi modo de vida hoy.

1 – Nos gusta que las mujeres, usando nuestra ropa, se animen a entrar a un lugar sabiendo que todo el mundo se va a dar vuelta para mirarlas porque están distintas.

2 – Una mujer con un buen vestido largo es mil veces más interesante que una chica que decide usar una pollera corta.