GABRIEL LAGE

Ahora los vestidos de novia, son mas sensuales

Por Lola Almodovar


046_Gabriel Lage_lowEl diseñador argentino, en el mejor momento de su carrera, cuenta los secretos para que sus novias nunca pasen inadvertidas. Además, habla de las tendencias, los colores, los accesorios de moda y regala algunos consejos para seguir al pie de la letra. Aquí, la opinión de un experto.

Esta es la historia de un chico que aprendió los trucos del oficio de su padre, un sastre de alta costura. Es la historia de un chico que creció entre telas, que busco pronto un camino propio, que se fue de Mar del Plata y, casi por casualidad, comenzó a escribir sus primeros capítulos en el mundo de la moda. Es la historia de Gabriel Lage, el diseñador que recibe hoy a Nubilis en un piso impresionante, donde tiene su atelier, sobre la avenida Callao en plena Recoleta. Es la historia también de un argentino que triunfa en las pasarelas internacionales. Lage fue elegido ,por segundo ano consecutivo, como único embajador del World Fashion Week 2012.

Fue el representante del país en la Gala Bienvenida del World Fashion Week en la ciudad de Perth, Australia. El ano pasado estuvo presente en el mismo evento nada menos que en Nueva York.

Y también en Paris para la semana de la Moda Argentina, en Santiago de Chile, en Punta del Este, en Republica Dominicana”, enumera. Gracias a este ultimo viaje, uno de sus diseños salio publicado en la famosa revista People en español. Todo un símbolo de éxito, de camino recorrido.

Cuando presentaste tu primera colección ,Gabriel?

En Septiembre del 95 hice mi primer desfile en el Sheraton.

Eran tiempos en los que desfilaban modelos como Mariana Arias, Carolina Peleritti, Florencia Raggi, Roxana Zarecki, que recién comenzaba. Esa primera colección fue bastante criticada. Nosotros habíamos comprado las telas en Milán veníamos de empaparnos en las tendencias europeas, donde se usaban colores citricos, muy audaces, estampas. Acá estaban acostumbrados a las colecciones con dos o tres telas iguales en tres o cuatro diseños distintos. Y yo no tenia ni tengo hilo conductor en mis colecciones ,busco inspiración para cada modelo. Me acuerdo que la periodista Sara Braceras de La Nación, dijo “un trabajo espectacular pero el diseñador no tiene estilo”. Y para mi eso fue lo mejor.

Yo me definí durante años así. Yo quería justamente no tener estilo, no quería hacer vestidos parecidos.

La década del 90 fue el apogeo de minimalismo.

050_Gabriel Lage _lowEn realidad, en los 90 reinaban Versace  y Armani. Dos extremos. Y a mí me fascinaba tanto el minimalismo como el maximalismo. Igualmente siempre me incliné por una mujer que tenga lo suyo, por un vestido rico sin que sea recargado. El vestido que no dice nada, no es mi estilo.

¿Esas primeras criticas te influyeron negativamente?

Para nada. Hasta hace poco seguía diciendo que mi estilo es no tener estilo. Yo tenía ya una clientela fiel, entonces no me importó mucho. Hoy sigo trabajando para las nietas de mis primeras clientas. Ese primer desfile sin duda tuvo mucho éxito en la gente.

¿Y ahora cómo definirías tu estilo?

En realidad trato de vestir a una mujer elegante, audaz  y canchera. Trato que la mujer se sienta cómoda dentro de ese vestido de fiesta . Me gusta que esté sensual, no sexy. Que sea animada: me encantan los colores, los buenos escotes y las excelentes espaldas. En las novias, me aburren los estilos muy tradicionales. Me parece que la novia debe tener un detalle distinto. La mujer que se viste conmigo, viene sabiendo que se va a animar un poquito más.

“La mujer que se viste conmigo, viene sabiendo que se va a animar un poquito más.”

¿Y cómo se logra una novia audaz?

Con los años se va haciendo un filtro. Las novias que tenemos siempre se animan un poquito más. A lo mejor sólo se trata, por ejemplo, de usar en un vestido muy clásico en una tela distinta. No tenés que jugar con todo. Me ha pasado que una novia me pidiera un vestido color verde esmeralda. Y yo crearlo sin ningún miedo. Si yo considero que esa mujer va a estar fantástica con lo que me pide, no tengo miedo de hacerlo.

¿Qué opinás del color blanco para las novias?

No me gusta mucho. Las telas buenas no son en blanco puro. Además, creo que las novias pueden optar por cualquier color.


En una entrevista anterior dijiste que el tono del vestido debe estar en armonía con el color de la piel de la novia.

¿Me das algunos ejemplos?

Sí. Una piel mate con un género color marfil puede quedar verdosa, por ejemplo. En cambio, con un tono tiza nacarado, queda espléndida. Si sos exageradamente blanca, los marfiles te van a quedar increíbles y hasta me animo a un color champagne. A mí me gusta probar distintos géneros en mi clienta y mirarlos junto a la piel del escote. Es increíble cuando descubrís que una de esas telas le da una luz especial a esa mujer. Este año tuve muchas novias con un champagne subido, un nude, y me encanta.

¿Hay tendencias en los vestidos de novia?

Sí, varían cada diez años, sobre todo en la Argentina que la novia no cambia tan rápido de estilo. Pero sí hubo un cambio de edad en la novia. Ahora tenemos un promedio de 28 años, cuando antes teníamos un promedio de 22. No es lo mismo un vestido para una chica de 21, que para una de 30. El de 21 suele ser más romántico, el de alguien más grande, más sensual. Por ese cambio de edad los vestidos de novia ahora son más sensuales.

¿Y hacia donde van las consignas de moda?

Ahora es un Hollywood años 50. Es una diva real con mucho retro. Una mujer insinuando su cuerpo con detalles fuertes en el tocado, labios más marcados… Hoy hay muchas opciones. Podés optar por una falda recta o por una amplia sin ser exagerada en la cintura. Un escote corazón o palabra de honor, como lo llaman los españoles, es un detalle muy de diva, muy años 50. No se usan más los cortes bajos. Vuelven los broches, los cinturones marcando las cinturas, los apliques, los encajes recortados, el tul de seda con caída, los tocados exagerados con alguna pluma o piel. Viene también mucho el brillo.

050_Gabriel Lage 1_low¿Y las perlas?

Sí, totalmente. La novia argentina le tiene miedo a las perlas porque dice que da mala suerte. Para mí esa fama la hizo alguien que no podía pagarlas (se ríe). A mí me encantan los tocados con perlas.

¿Y las plumas?

Yo uso muchísimo chaquetas de plumas, me parecen divinas. Nosotros les damos color, las teñimos en el tono exacto del vestido. Hemos tenido muchas novias con plumas diferentes: de cisne, marabú, avestruz. En este momento estoy terminando justamente un vestido que lleva plumas de cisne. Es un trabajo increíble.

Y en cuanto al corte del vestido, por ejemplo, ¿a todo el mundo le queda bien la línea sirena?

Nosotros hacemos muchos vestidos línea sirena. Nuestras novias nos los piden. Yo creo que un buen vestido pasa mucho por la personalidad de la novia. Nosotros le hicimos, por ejemplo, el vestido de novia a la sexóloga Alessandra  Rampolla, cuando estaba gordita, y era un traje línea sirena de encaje y se veía espectacular. Vos la mirabas y era una mujer súper sensual, divina y no te importaba nada si tenía unos kilitos de más. Ella estaba feliz y lo demostraba, entonces te parecía absolutamente divina.


¿Cómo es el proceso de diseñar un vestido de novia? ¿Con cuánto tiempo de anticipación hay que llamarte?

Con ocho o nueve meses de anticipación. A mí me gusta no volverme loco, tenemos mucho trabajo y quiero entregar a tiempo. Somos muy responsables. Se comienza cinco meses antes y hacemos alrededor de dos pruebas por mes. Se comienza con una toile, se modela el cuerpo. Hacemos también una prueba con peinado, otra prueba con accesorios.  Le dedicamos mucho tiempo a cada vestido.

046_Gabriel Lage 1_low¿También  tenés  accesorios?


Sí, hace un tiempo comenzamos con los tocados. Valeria Hillebrand, la sobrina de mi socio Eduardo, junto a Emilce Vernier se dedican a los tocados. También tenemos una línea muy pequeña de zapatos y una línea de sobres y de clutches totalmente hechos a mano. Es una línea fabulosa.

“ Yo creo que un buen vestido pasa mucho por la personalidad de la novia”


¿Qué no le puede faltar a una novia?

Un tocado y un ramo, aunque sea una flor en la mano y una perla en la cabeza. Después, en cuanto a los vestidos, el tema es muy libre. Lo más importante es cómo lo lleves, cómo te sientas con ese diseño. La personalidad de la novia y la felicidad que siente ese día hacen la gran diferencia. Por eso, yo no me hago el divo. Siempre digo que yo no hago lucir a la novia, sino que la novia me hace lucir a mí. Hace lucir mi trabajo. El diseñador sólo tiene que acompañar con un buen diseño.

Nada más ni nada menos. ¿Cuál es el secreto de tu éxito?

La terquedad. A lo largo de este camino fui haciendo siempre lo que quería. No busqué ni lo más fácil ni lo más comercial. Yo disfruto mucho de mi trabajo. Acompaño a la novia todo lo que puedo porque me encanta. Además, soy muy cumplidor, responsable, respeto horarios, tiempos. Respeto mucho a mi clienta.

¿Quiénes son los diseñadores internacionales que más admirás?

Sin duda, Balenciaga y Valentino.