MILAGROS RODRÍGUEZ

En lo sencillo

se encuentra lo

extraordinario

Entrevista a la psicóloga venezolana Milagros Rodríguez, experta en sexualidad, con más de 100 mil seguidores en las redes. Vive en Santiago de Chile y desde su plataforma @tuterapeutasexual sus consejos alcanzan a gente de todo el mundo. Para disfrutar.

¿Cuáles son las “locuras”, las lindas experiencias compartidas, qué recomendás a las parejas que recién se casan?

La creatividad es una fuente inagotable de ideas y, cuando nos permitimos atenderla y experimentar en pareja, nos proporciona grandes satisfacciones. Una pareja que recién pisa la convivencia —y también a lo largo de toda la relación— requiere nutrirse de variadas experiencias y conectarse con el entretenimiento, el ocio y la diversión. Es un error muy frecuente limitarse por el factor económico, sobre todo cuando se priorizan la obtención de la casa, los muebles, el automóvil… Estamos claros que todo eso es importante, siempre y cuando no se posterguen o descarten los momentos de placer.

¿Algunas ideas?

En lo sencillo también se encuentra lo extraordinario. El día a día nos proporciona grandes oportunidades para variar y pasarla bien. Los gustos cambian con las edades y se establecen de acuerdo con el tipo de personalidad. Quizás, inicialmente, puede parecer entretenido tomarse unos tragos con los amigos en algún bar o discoteca hasta el amanecer.  Para otros, caminar agarrados de la mano, mientras se aprecia el atardecer puede resultar mágico. También hay quienes les resulta agradable sentarse a ver una película o serie de Netflix, mientras se toman unas copas de vino o cualquier otro tipo de aperitivo.

¿Y en el terreno sexual?

Permitirse cumplir con algunas fantasías llega a ser sumamente excitante y placentero. Justamente, aquellas “locuras” son las que atesoramos y recordamos con el tiempo. Lo cierto es que lo prohibido resulta muy atractivo para la mayoría de nosotros, aunque pocos se atrevan a asumirlo, y sólo los más osados lo lleven a la práctica.

Recordaba a una conocida que me contaba que sus mejores encuentros sexuales los desarrolló en lugares públicos. Esa adrenalina que sentían ante la posibilidad de ser descubiertos les permitió experimentar la cúspide del placer.

Es cuestión de gustos e intereses. La clave es proporcionar experiencias que en todo momento mantengan la conexión con la pareja. No se trata de hacer algo para agradar al otro, sino hacer algo que les agrade a ambos por igual.

¿Qué hábitos valen la pena practicar cuando se empieza a convivir con otro?

Toda pareja necesita compartir y ser consciente de su proyecto de vida. Ninguna pareja se sostiene por mucho tiempo si no tiene activado un GPS claro, preciso y definido del lugar adonde se dirigen o desean llegar. Es conveniente revisar periódicamente las metas alcanzadas, los fracasos, los errores y las nuevas posibilidades.

Otro hábito infalible es la comunicación para manejar las diferencias y lograr puntos de encuentro.  Las desavenencias no se deben evitar y menos por la creencia errónea de callar para evitar el conflicto. Es justamente en los momentos álgidos donde más se requiere poner en pleno desarrollo la comunicación asertiva, que me gusta llamarle “comunicación empática”. Es decir: “Soy capaz de ponerme en tu lugar, sin olvidarme de mis necesidades y circunstancias, y juntos podemos lograr acuerdos”.

¿Cuál es el secreto mejor guardado de las parejas que sobreviven felices al paso del tiempo?

Muchas parejas que han logrado superar los desafíos del tiempo han comprendido que las relaciones no son lineales. Las relaciones fluctúan, y en el camino se pueden presentar dudas, confusiones y nuevas necesidades. Lo estático, a la larga, nos acerca a lo patológico y detiene el crecimiento.

En este sentido, la clave es reinventarse. Las crisis se van a presentar tarde o temprano, éstas llegan y no siempre tocan la puerta, algunas entran sin pedir permiso y toca asumirlas desde la aceptación y la madurez.

Ahora bien, no se trata de predisponerse desde el miedo, la invitación es desarrollar en pareja esa especial apertura para transitar todos los cambios. Las crisis bien gestionadas fortalecen las relaciones y aportan un valioso crecimiento.

¿Qué le recomendarías a tu mejor amiga antes de casarse? 

Le diría algo así: “Amiga, disfruta de tus momentos de soledad y soltería, desarróllate, no apresures el matrimonio por presión social. Prioriza tu desarrollo personal para que, desde un estado de plenitud, logres compartir la vida con alguien más”.

¿Y qué les aconsejás a tus amigas ya casadas?

No pierdan su individualidad y tampoco pongan entre paréntesis sus metas personales. La convivencia puede traernos grandes desafíos, porque se trata de reajustar dos mundos con personalidades, hábitos e historias de vidas diferentes.

¿Qué ingredientes son fundamentales para empezar una buena charla amorosa?

Desarrollar la habilidad de escuchar activamente, que no es lo mismo a la acción de oír. Escuchar implica atención, empatía y validación emocional. Generalmente, estamos inmersos en nuestros pensamientos y procesos emocionales y esto se convierte en una alta muralla que evita atender debidamente el mensaje que la pareja pretende transmitir.

¿Cómo resguardar la vida sexual cuando empiezan a llegar los hijos?

Definitivamente la vida sexual cambia después del nacimiento de los hijos. Ponerle una dosis de realismo evita que las circunstancias y los desafíos los alejen de sus bases o, al menos, los tomen por sorpresa.

No se trata de alarmarse. Se trata de entender que los hijos representan una gran responsabilidad y tomarlo como tabla de salvación puede convertirse en un grave error. Incluso para las parejas aparentemente “estables”, requieren de un tiempo de reajuste para poner a flote a la relación. Por un tiempo las prioridades cambian, el placer se va posponiendo en función a las posibilidades. Lo sano y conveniente es establecer una comunión clara y sincera, y plantear alternativas, delegar responsabilidades. La crianza de los hijos es responsabilidad de ambos en la misma proporción, 50/50.

¿Cuáles son los mejores afrodisíacos de una pareja?

Toda acción o elemento que tenga la virtud de excitar o aumentar el deseo sexual se convierte en un excelente estímulo para mantener la relación de pareja. En principio, es importante desarrollar la complicidad, percibir el sexo como un juego, respetar los ritmos de la pareja y expresar en todo momento amabilidad y ternura. Una relación que sabe aprovechar al máximo el contacto con la piel, las miradas, los besos y los abrazos, logra mantener el fuego, la pasión y el interés de la pareja. Otro importante afrodisiaco es mantener la higiene y el aseo personal. Renovar la imagen. En resumen, nunca se olviden de estimular los cinco sentidos —vista, tacto, olfato, oído y el gusto— de su pareja.

¿Y qué destruye a la pasión?

La rutina y todo lo predecible matan la pasión. Lo que hoy resulta emocionante, dentro un tiempo puede generar aburrimiento e incluso aversión.

Estos tiempos que vivimos, ¿son favorables al amor de pareja?

La sociedad ha evolucionado y las expectativas también. Estamos en tiempos donde cada vez más personas ponen en duda la monogamia; conozco parejas que se han replanteado la relación y se permiten vivir otras experiencias al margen de lo socialmente aceptado. Tal es el caso de aquellas prácticas donde la pareja acuerda involucrar a más personas dentro de la relación —por ejemplo, el swinger y el poliamor— temas que en nuestra sociedad son vistos con gran escozor. No digo que sean la solución para todos los casos; hay parejas que han llegado asumir estas prácticas con mucha ligereza, y el resultado nos demuestra que el remedio fue peor que la enfermedad.

Estar en pareja siempre resulta una buena opción, somos seres sociables y ese “otro” en nuestras vidas es una fuente inagotable de crecimiento, placer y experiencias. Es enriquecedora la vida en pareja. También es importante comprender que existen las dos caras de la moneda: los días grises forman parte de la convivencia. No existen las parejas perfectas, pero sí las relaciones perfectibles, esas donde cada miembro de la pareja se compromete diariamente por hacerlo humanamente mejor.