PAMPITA

DE COLECCIÓN

Por Dolores Vidal

Cierra un gran año, en el que se animó a emprender nuevos desafíos. Desde el cine al diseño, pasando por la tele como jurado y entrevistadora, Caro Ardohain está decidida a disfrutar cada proyecto que llega a su vida, en sintonía con el amor por sus tres hijos y su nueva pareja, “Pico” Mónaco, con quien ya convive. Una mujer que atravesó el dolor, y hoy está conectada con la felicidad del momento presente.

De modelo a celebrity, Caro “Pampita” Ardohain renació una y otra vez en su vida, pero en su carrera siempre se mantuvo bien arriba, vigente. Destino de estrella, dueña de una sonrisa eterna y seductora que la rescató muchas veces de la curiosidad morbosa de las cámaras, ella es una marca registrada y codiciada por las firmas top de la Argentina. Es tapa habitual de las revistas que más venden. Supera el millón de seguidores en Instagram. Todas las noches es jurado en el programa más popular de la tele argentina “Bailando por un sueño”. Y, además, este año estrenó su propio programa de entrevistas, Pampita Online, que se transmite por la señal KZO.
Valiente y con la frente alta, no tiene prejuicios frente a los nuevos desafíos. En 2017 también se animó a debutar en cine con un protagónico en la película “Desearás al hombre de tu hermana”. Un film jugado por el que recibió todo tipo de críticas. Es que Pampita no deja a nadie indiferente: despierta amores, genera empatía en las mujeres y también tiene sus eternas rivales, ya casi un juego mediático con punto final.
El 17 de enero cumplirá 40 años. Todo un símbolo del comienzo de una nueva etapa en la vida. Y las evidencias indican que va a ser un principio feliz, iluminado por sus tres hijos, Bautista, Beltrán y Benicio, y su nuevo amor, el ex tenista Juan “Pico” Mónaco.
Aquí, en una entrevista exclusiva para NUBILIS, Caro “Pampita” Ardohain habló de todo. Una mujer, una mamá, una estrella, una celebrity en su mejor momento.

Este año estrenaste una nueva faceta como diseñadora: primero, con la marca Besha, donde creaste una línea de carteras y billeteras de cuero, y ahora para Cipitria, con el lanzamiento de una colección cápsula de pijamas, batas y camisones. ¿Cómo te sentiste en este nuevo rol?
Me encantó diseñar mis cosas. Yo tengo un gusto muy clásico. Me gustan las prendas de buena calidad, que te duran años y que las querés mucho. En los pijamas de Cipitria me fijé en las telas, en la suavidad… Que el algodón fuera puro, de buena calidad. También que fuera un diseño que no te canse, porque un pijama lo usás todos los días. Lo mismo que las batas y los camisones, bien clásicos, muy útiles, con corpiño interior, pensando en todos los detalles. La verdad es que estuvo buenísimo hacerlo.
También con las carteras disfruté mucho. Hicimos un modelo bien para una mamá, que entra de todo, que tiene un bolsillo para que no se pierdan las cosas importantes. Y colores neutros que combinan con todo para usar de día y de noche. Y también hice zapatos para Ricky Sarkany y jeans para Benito Fernández. De a poquito estoy haciendo un montón de cosas que me divierten y entusiasman.
¿Cómo fue el proceso de creación de tu línea para Cipitria? ¿De qué manera participaste?
Siempre participo en todo, porque me encanta que la colección tenga mi esencia. Me meto en la elección de la tela, en el diseño, en la imagen para transmitirlo. En todo. Necesito identificarme con lo que estoy haciendo.

¿Cuál es tu sello en las distintas colecciones que llevaste adelante?
Me gustan los colores neutros. Blanco, negro, grises, camel, beige; me encantan los tonos que te dan calma, que te facilitan la vida a la hora de combinar. Es algo que implemento en todas las colecciones de las distintas cosas que hago.

¿Qué es lo que más te gusta de la moda?
La moda me encanta, porque es una herramienta, porque te representa. Según tu humor y tu estado de ánimo, te vestís de una manera o de otra. También de acuerdo al momento del día: podés estar tranquila y después, muy sexy. Podés llegar de la calle súper producida y en tu ambiente familiar estar muy relajada.
Y también la moda es una forma de arte, de creatividad. Constantemente evoluciona, gracias a los avances en los materiales y la tecnología. Está muy bueno el desafío de ir metiéndome de a poquito en este mundo nuevo.

Sos una mujer que se anima. Llevás adelante múltiples roles. Este año también debutaste en cine con un protagónico. ¿Qué te lleva a atreverte?
Lo del cine era algo pendiente hace un montón de tiempo. Fue una experiencia llena de magia como todo lo que es nuevo. Lo viví con mucha ilusión, con mucha entrega también; un proyecto que trabajamos durante muchos meses en equipo. Tuve compañeros excelentes que me ayudaron un montón. Y el director (Diego Kaplan) me contuvo con mucha calidez, sentido del humor y respeto. Me queda un gran recuerdo en el corazón. La verdad es que estoy muy contenta de haber atravesado esta experiencia. Una película muy jugada, pero que se hizo con mucho profesionalismo.

Si tuvieras que definirte, ¿cuál dirías que es tu talento, el talismán de tu éxito?
Me define la perseverancia. Constantemente estoy buscando desafíos. Y cuando no estoy trabajando, trato de nutrir mi ser de distintas maneras. Estoy con mis amigos, con mis hijos, con mi familia… Viajo, aprendo cosas nuevas, algunas que me sirven para mi profesión y otras interiormente. Estar en movimiento genera una energía súper linda, que hace que los proyectos lleguen. Atraés experiencias maravillosas.

¿Cómo definirías la felicidad? ¿Dónde la encontrás?
En todo. En cosas muy simples de todos los días. Siempre está ahí cerca, es cuestión de abrir los ojos. Yo la encuentro cuando estoy un rato con mis hijos y los veo sonreír. Cuando salgo y disfruto la naturaleza. Cuando doy amor a los demás y, por supuesto, lo recibo. Mientras más das, más recibís. No hay que pedir mucho más que lo simple y la tranquilidad de cada día.

Se te ve como una mujer que supera situaciones dolorosas, que se levanta para sacar lo mejor de la vida. ¿Cuál es tu motor?
El motor más grande de mi vida son mis hijos. Son una inspiración muy fuerte para ser mejor persona. Quiero darles lo mejor, porque se lo merecen. Quiero darles calidad de vida, alegría, que vivan en un entorno de amor y paciencia. También darles un buen ejemplo: demostrarles que está bien que una mujer salga a trabajar, que sea independiente. Muchas veces me ven agotada y me parece bien que sea así. Quiero que sepan lo importante que es el sacrificio y trabajar duro.

¿Sos creyente?
Sí, soy muy creyente. Mis hijos cuentan con esa compañía de Dios en sus vidas. Es importante creer en el amor de Dios. A nosotros como familia la fe nos ayudó mucho, fue como un roble que nos sacó adelante en momentos de gran dolor. Siempre rezamos, agradecemos y nos sentimos protegidos. No hay nada más lindo que la familia esté acompañada por la bendición de Dios.

¿De qué estás orgullosa de vos misma?
No sé si hay algo en donde me crea perfecta. Sí trato de ser mejor mamá y mejor ser humano cada día. Me queda bastante trabajo por delante. Creo que nunca se alcanza la perfección. Y ésa es la gracia: poder mejorar todo el tiempo. Pero sí estoy conforme con la maternidad. No me imaginaba cómo iba a ser cuando tuviera hijos y creo que soy la mamá que quería ser. Sigo trabajando día a día para ser mejor y vivirlo sin culpa. Que es inevitable… Hacemos un esfuerzo todas las madres para sacarnos las culpas. Y disfrutar.

¿Qué deseás para el 2018?
Salud y amor para mi familia. Tener algún trabajo que me dé alegría todos los días. Y no mucho más. Supongo que con eso, tengo bastante.

¿Y qué esperás para la Argentina?
Que quienes nos gobiernan hagan un buen trabajo. Que salgamos adelante como país, que seamos más amigos unos de los otros, que nos tratemos mejor, con respeto, con igualdad. Hay mucho potencial y talento en la Argentina. Yo creo que se puede. Tengo mucha esperanza en este país. Lo amo.

“Me encantó diseñar mis cosas. Yo tengo un gusto muy clásico. “