PEDRO SARAPURA

LA MANO DETRÁS DE LA MÚSICA

Por Inés María Agosta

PSarapura_4_lowDesde hace 20 años Pedro Sarapura se dedica al arte de musicalizar eventos. Se recibió de Administrador de Empresas pero al poco tiempo comprendió que lo que más lo motivaba era arengar a la gente para que baile. Acompañar un casamiento desde la música es mucho más que poner una canción; el Disck Jockey (o más conocido como DJ) tiene que saber leer los estados de ánimo de los invitados, el tono de la fiesta y, por sobre todo, la personalidad musical de los novios. Lo que empezó siendo un pequeño negocio dentro de un monoambiente, se transformó en la empresa Grupo Sarapura, que hoy está compuesta por cinco socios, Martín Bernardo, Rodrigo Yañez, Juan Diego Martinez Larrea, Tati Garcia Juanicó y el mismo Pedro Sarapura, y un gran equipo de trabajo, en el que se destaca el departamento musical. En temporada alta, llegan a musicalizar más de 15 fiestas por mes, además de las que realizan en los salones fijos. Aportaron su magia a casamientos tan mediáticos como el de Macri-Awada, Cirio- Insaurralde, Florencia Peña y los dos de Wanda Nara, entre otros.

¿Cuál es la importancia del DJ en un casamiento?

Hoy tiene mucho más protagonismo; en los salones se están armando cabinas para ellos con pantallas led alrededor. Gran parte de esta tendencia viene de las fiestas electrónicas, en las que el DJ es un artista.

El DJ trata de diseñar fiestas 

cada vez más novedosas; en nuestro caso armamos versiones de los temas 

más efectivas que las originales.

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¿Qué cambió entre los primeros casamientos que musicalizaste y los de hoy?

Cómo se involucran los novios en la música. Hasta fines de los 80, eran los padres los que decidían todo. Hoy los novios tienen más independencia, algunos hasta se pagan su propio casamiento, entonces toman sus propias decisiones. En el aspecto tecnológico, antes hacías una buena fiesta con un cuarto de los equipos que se usan ahora.

¿Cuántas reuniones tienen con los novios y con cuánta anticipación?

Más o menos 2 meses antes de la fiesta hay una primera reunión en la que les hacemos escuchar música para conocerlos desde el punto de vista musical. Ellos se llevan opciones para escucharlas tranquilos y después tenemos una segunda reunión para darle el cierre final. Para la planificación, el armado en sí de la fiesta, entre 8 meses o 1 año antes. Estas son reuniones técnicas, de producción o de ambientación.

¿Es más trabajo musicalizar una fiesta de 400 personas que una de 200?

Para mí es al revés. En las de 200 se va el 20% de las personas a sentarse y se nota un vacío importante. En una de 400 se sientan 80 personas y prácticamente no hay diferencia. Es mucho más difícil sostener una fiesta chica que una fiesta grande.

¿Hay canciones que sabes que las ponés y explota la fiesta?

Sí, se van renovando constantemente porque hoy la música dura poco. En el 2014 “Wake me up”, “I love it” o “Bailando” eran temas con los que se levantaban hasta las plantas a bailar.

PSarapura_3_low¿Con qué canciones suelen entrar los novios?
Eso también fue cambiando mucho. Antes elegían temas clásicos lentos. Desde hace 3 o 4 años entran con temas con más fuerza porque quieren entrar b
ailando y que la gente baile. Además no se limitan a algunos nada más y al remixar las canciones nosotros podemos aggiornar cualquiera.

¿Qué pensás de servir toda la comida y después hacer toda la tanda de baile?

Hay dos cosas que son importantes. Una es la distribución del salón, si están las mesas en un lugar y la pista en otro trasladar a la gente es más trabajo para el DJ. Si la pista está en el medio de las mesas es más fácil. Por otro lado, si va a haber muchas cosas durante la fiesta (videos, shows, etc.) está bueno que haya una separación entre diferentes momentos. Si va a estar solo el DJ, entonces está bueno que la tanda sea después de la comida. La gente busca más ese concepto tipo boliche.

recuadro¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?

El momento en que pongo “play” para arrancar el vals. Ahí te empiezan a temblar las piernas, casi que te haces la señal de la cruz como los jugadores que entran a la cancha. Es cuando más disfrutas, esa adrenalina que te corre por todos lados. Y cuando son las 4 o 6 d la mañana y parece como si recién hubieras arrancado, la gente sigue saltando… es lo máximo. Si no siguiera teniendo esas sensaciones no podría seguir haciendo esto, porque se sacrifican horas con amigos, familias, un montón de cosas. Te tiene que encantar y te tiene que fluir esa adrenalina; si perdiste eso ya está, cambiá de laburo.

El gran “sí”: “darle la posibilidad al DJ de poder mirar la pista y ver para dónde tiene que ir, porque la música la vamos manejando en el momento”.

El gran “no”: “tratar de limitar lo menos posible con estilos porque en los casamientos hay mucha disparidad de edades. Aunque siempre hacemos hincapié en lo que más les gusta a los novios y menos en lo que no”.

www.gruposarapura.com.ar