Sandra & Eric

HISTORIA DE UN VESTIDO

Ph: Yamila Rod

Tweety Dodero es una joven talentosa  que logró hacer del diseño su profesión. En el 2005, dió sus primeros pasos con María Duggan y Fini Reynal. Su inspiración iba tomando vuelo y convirtió al estilo romántico en su sello distintivo.

Con su característico lenguaje y su estilo espontáneo, fue posicionándose en las redes sociales.  Sus novedosos y atrapantes post sobre novias reales iban cobrando vida, a la vez que el número de seguidores iba aumentando vertiginosamente. 

En cada publicación nos hace cómplices de “Historia de un vestido”, frase que le da inicio a cada relato. Las fotografías que acompañan, asisten a nuestra imaginación y convierten en reales a la protagonista de cada historia de amor.

Introduccción: Por Verónica Rafti

Sandra, romántica y femenina, siempre soñó con un príncipe azul, sensible y caballero. No había novela que ella no mirara. Su romanticismo, siendo muy jovencita, la llevó a casarse y bendecir ese matrimonio con dos maravillosos hijos. Su matrimonio se alejó de lo que idealizaba en las novelas; el príncipe de los cuentos de Disney, no tenía similitud con su marido. Aún así, creía en príncipes y galanes. Algunos la llamarán “soñadora”; yo, conociendo el final de esta historia, la llamo “luchadora”. Luchó por su matrimonio y por sacar una familia adelante. También sería absurdo de mi parte obviar todo el esfuerzo que,  fiel a su estilo, puso siempre para que las cosas sean de otra manera. ¡Qué equivocados estamos cuando queremos convencer a nuestra cabeza lo que nuestro corazón rechaza a gritos!.

Sandra conoció a Eric, un tipo elegante, caballero y exitoso. La vida o el destino los encontró cuando ambos estaban atravesando un “impasse” en sus matrimonios. Tuvieron un flechazo inmediato, ella sintió mariposas de esas que

nos hacen ver el mundo con los ojos brillosos por descubrir el amor. Pero ojo, no se ilusionen, la historia fue muy breve y ambos volvieron a sus ex parejas. Una vuelve… por los hijos, por mandatos, por temor, por creer que el amor a veces “nos queda grande”; las propias inseguridades no nos permiten apostar al amor de verdad.

Ningún tipo de contacto los unía. Claro está que en los sueños de ambos se aparecían y cuando una canción romántica sonaba, sin quererlo, la cara de cada uno se hacía presente en el otro.Eric, con mucha fuerza de voluntad, decidió poner fin a su matrimonio. Su prioridad, sus hijos, estarían bien en la medida que él lo estuviera. Respetó la decisión de Sandra, no intentó ningún tipo de contacto. Con una nueva candidata rehizo su vida, aunque la protagonista siempre estaba ahí. ¿Creen en las casualidades? El día que el galán de esta novela puso fin a su nueva relación, Sandra puso punto final a su matrimonio. Por arte de magia la sincronicidad fue perfecta, Sandra llamó y acordaron un encuentro. Los nervios de ambos antes de verse eran muchos, las preguntas sin respuesta que cada uno se realizaba, demasiadas. Parecían dos adolescentes, con los corazones latiendo a mil. Así fue que se encontraron y jamás se separaron.

Muchas veces me pasa que cuando me contactan, no sé si por mi mitad griega o por ser escorpiana, puedo sentir la buena vibra.

Se hacían las 16:00 hs. del martes, hora que habíamos combinado con Sandra para vernos por primera vez y empezar a soñar su vestido. El timbre sonó, ahí estaba ella, con los ojos celestes brillantes, su aspecto femenino y canchero. Empezamos a charlar y mientras me contaba esta mágica historia, pensaba que el vestido tenía que representar el camino recorrido.

En el cuarto de pruebas, sin dudarlo elegí un satén estampado con reflejos metálicos (había que resaltar lo dorada que es y el color blanco ya lo había usado). Probé el género al bies y se formó un buche que nos encantó, era ideal para descontracturar. Los breteles fueron de puntilla con diminutos cristales; ese brillo mínimo pero necesario para iluminar la cara. Sandra se despidió diciéndome: “Me voy feliz, era lo que quería”. En la fiesta bailaron durante toda la noche, el vestido tenía el movimiento justo y la acompañó en todo momento a la perfección.

A mí me sigue emocionando cada vez que recuerdo esta historia, porque siento que estamos destinados a encontrarnos con quien logra nuestra mejor versión.

Leé las historias de amor más lindas en Instagram @tweetydoderonovias

Por Tweety Dodero