SCHUSTER CATERING

La autoridad de la trayectoria

Por Valentina Caffaratti

Hace muchos años, un tapicero llamado Alfredo Schuster, padre de nuestro entrevistado Carlos, decide irse de su Alemania natal a probar suerte en varios países de Latinoamérica para finalmente llegar a Argentina y conocer aquí a su compañera de vida: Gertrudis. Trabajaba en una portería en Vicente López cuando le ofrecieron hacer un servicio de gastronomía. Aceptó el desafío y el resultado fue tan bueno que sirvió de puntapié para su propio emprendimiento.

Y así, casi por casualidad, nace en 1950 Schuster Catering. Hoy, esta empresa liderada por Carlos cuenta con un importante local en Belgrano donde trabajan cien empleados permanentes, sumado el personal extra de los eventos. “Tenemos un equipo sólido capaz de absorber lo que sea, hubo épocas en las que hacíamos 24 fiestas por fin de semana, y teníamos todo bajo control”, nos cuenta orgulloso Carlos quien trabaja en esta empresa familiar desde que tenía apenas diez años.

¿Cuál es el secreto para perdurar tantos años en el mercado?

La clave es vender verdad, respetar al cliente. ¿Qué significa eso? Jamás ofrecerle algo de lo que no estamos seguros.

¿Y cómo se logra?

Teniendo el control de todo el servicio que ofrecemos, por eso fabricamos casi el 97% de los productos del menú. Todo lo que ves en la mesa fue elaborado por nosotros: los panes, pastas, sushi, tortas, hasta los helados. Todo. Así podemos estar seguros de que estamos ofreciendo un plato de primera.

¿Cómo hacen para especializarse en tantas áreas?

Trabajando con la gente indicada. Contamos con cuatro chefs con los que me reúno una vez por semana para ver qué plato nuevo estamos sacando, qué tipo de mercadería estamos haciendo y analizar los cambios que la empresa necesita. Debemos modernizarnos todo el tiempo.

¿Platos modernos implican personal joven?

No, en Schuster se respeta tanto a la gente de cincuenta años como a los chicos de veinte. Todo sirve y suma. Trabajamos con chicos jóvenes, y gente de amplia experiencia que incluso decide jubilarse en esta empresa.

Valoran la trayectoria…

Claro, no voy con eso de “tenemos que ser todos jóvenes piolas” porque cuando un joven va a un evento hay que enseñarle, ¿quién mejor para eso que alguien con experiencia?

¿Qué haces si los novios te piden algo que no te convence?

Muchas veces cuando ves que la idea que tienen

no es buena, hay que saber guiarlos para que salga todo bien. Porque los novios son un pequeño porcentaje de esa fiesta que van a hacer, entonces yo tengo que respetar su idea, pero también conformar a la mayoría de los invitados.

¿De qué depende el precio del cubierto?

La diferencia entre un menú accesible y uno más costoso, no es solo la cantidad de comida, sino la materia prima que se ofrece. No es lo mismo una ternera que un salmón ahumado.

¿Cuál podría ser una opción económica y una premium?

Un menú accesible puede partir de $750, incluiría: appetizer, primer y segundo plato, un postre y nuestra torta de bodas que es importante. Con eso estamos hechos.

Y si no hay limitaciones económicas se pueden hacer muchas cosas, además de lo básico se sumaría un finger food bien canchero, buffet, mesas temáticas. Últimamente las mesas mexicanas están muy de moda.

¿La comida tiene que ser el centro de atención de una fiesta o no?

Tratamos de llamar la atención haciendo cosas lindas, vistosas y divertidas sin alejarnos del buen gusto. Una vez, por ejemplo, servimos parte de la comida en bicicleta. En otra oportunidad los mozos no vistieron el clásico uniforme y usaron camisa, jeans con tiradores, zapatillas y delantal blanco. Impactó mucho porque no era el tradicional mozo.

¿Deben cambiar tan seguido las propuestas?

Tenemos que pensar que nuestra clientela generalmente es la misma. Nos vienen eligiendo cuatro generaciones, por lo que no les podemos seguir sirviendo el mismo crep de champiñones que servíamos al principio. No solo modernizamos los menús constantemente, sino también la vajilla, uniformes y logo de la empresa.

¿Te permitís hacer cosas muy jugadas?

Claro que si, siempre que estemos seguros de que va a salir bien. Hemos hecho fiestas con primer plato de ravioles y segundo plato de suprema de pollo con huevo frito. Fue algo distinto, y la gente estaba muy contenta. Por supuesto no era una milanesa así nomás, le dimos una presentación importante y quedó re canchero.

Lo más novedoso

Ahora están de moda los food trucks, estoy armando dos para que los novios si quieren un final de fiesta en el jardín de su casa, por ejemplo, puedan disfrutar de tragos, pizzas, o panchos gourmet